La inteligencia artificial ya no ocupa el lugar de una herramienta que los profesionales están simplemente probando. El Informe 2026 sobre el uso de la IA en redes sociales de Metricool, elaborado a partir de una encuesta a más de 700 profesionales, muestra un cambio importante respecto de 2025: la IA se incorporó de manera estable a los flujos de trabajo, aumentó la cantidad de herramientas utilizadas y también creció el dinero destinado a ellas.
El dato más contundente es que el 95% utiliza IA en su trabajo y el 75% lo hace a diario. El principal beneficio sigue siendo bastante concreto: el ahorro de tiempo. El 77% dice que puede producir más contenido en menos tiempo. El 44% afirma ahorrar entre cuatro y diez horas semanales gracias a la IA.
También cambió la inverisón. En 2025, el 52% utilizaba exclusivamente herramientas gratuitas. En 2026 ese porcentaje cayó al 26%. Al mismo tiempo, quienes gastan más de 100 euros mensuales pasaron del 3% al 13%, un aumento del 400%.
Y la adopción de IA ya empieza a modificar otros presupuestos. El 34% afirma haber reducido su gasto en servicios creativos externos. Entre quienes lo hicieron:
- 93% redujo el gasto en bancos de imágenes o video.
- 86% en copywriters o editores.
- 65% en diseñadores o ilustradores.
- 56% en servicios de traducción.
- 52% en creadores de video.
La creatividad aparece como uno de los principales límites. El 39% dice que la IA le ayuda a generar ideas, pero un 24% considera que esas ideas suelen ser demasiado genéricas y un 23% afirma que le permite producir más, aunque no necesariamente mejor.
Por último, solo el 12% de los profesionales afirma contar con una política de IA con normas concretas por escrito. Y el 33% directamente considera que no es necesario informar cuando un contenido fue creado con IA.
El resultado es una adopción mucho más madura en términos de uso, pero todavía bastante inmadura en términos de criterios. La transformación respecto de 2025, entonces, no es solamente que se use más IA. Es que la herramienta pasó a formar parte de la infraestructura cotidiana del trabajo, mientras se están definiendo las reglas para convivir con ella.





